Mostrando entradas con la etiqueta primer ciclo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta primer ciclo. Mostrar todas las entradas

FUNDAMENTOS DE LA TEORIA DEL COLOR

 

HISTORIA DEL COLOR

El color destaca su presencia cotidiana en todo lo que rodea al hombre, se prodiga tanto en los objetos de creación humana como en la naturaleza.

Desde las etapas más tempranas de la cultura humana el hombre hizo uso consciente y variado del color, lo aplicó sobre las superficies rocosas de las cavernas e incluso, sobre su propia piel. Los servicios que el color ha brindado recorren una amplia gama de funciones, desde cubrir la superficie de un objeto, hasta representar simbólicamente una idea o un concepto.

En todos los tiempos y pueblos de la tierra se ha evidenciado lo mucho que los colores han fijado la atención del hombre. El salvaje pinta su cuerpo y armas con los colores más vivos que tiene a mano, utiliza las plumas de más brillantes matices y se desvive por las piedras preciosas y metales relucientes. Todos los pueblos, desde las edades más remotas, han procurado una vez establecidos en una región adornar con colores apropiados sus templos y sus monumentos.

Hoy maravillan todavía los prodigios que en este arte decorativo realizaron los asirios y babilonios, y sobre todo los egipcios. Sorprende los numerosos productos colorantes que conocían y su habilísima manera de prepararlos para darles viveza, realce y hacerlos inalterables. Los egipcios conocían una técnica llamada de mordiente, a través de la cual conseguían teñir un tejido con matices diferentes empleando una misma materia colorante.

Muchos de estos secretos de la antigüedad se han perdido, y hoy día no se saben preparar muchísimos de los tintes que para la decoración de las piedras, mosaicos y tejidos usaron los antiguos, como no se conocen las maneras que tenían de preparar muchos de sus brillantísimos colores los antiguos mexicanos y peruanos.

Muchas de estas materias colorantes llegan a alcanzar una fama imperecedera, cual sucedió en la célebre púrpura de Tino, cuya verdadera preparación hoy se desconoce, se sabe únicamente que las había de varias especies y que procedían de materias colorantes suministradas por ciertos moluscos, es muy probable que entrasen también en la preparación algunas sustancias vegetales.

El número de productos colorantes que los antiguos conocían y preparaban eran, sí se han de crear ciertas relaciones, muy superior a los que actualmente se emplean, a pesar de los grandes progresos que las industrias ofrecen.

Los antiguos conocían también el empleo de lacas procedentes de materias colorantes de origen orgánico, circunstancia que probó de un modo indudable el célebre químico inglés Davy por el análisis de pinturas y adornos de antiguos monumentos romanos y pompeyanos. Hoeffer aseguró que los colores utilizados en los jeroglíficos que adornan las cajas de las momias egipcias son también de naturaleza orgánica.

Entre las materias colorantes más antiguamente empleadas figura el bermellón, el Minio del cual cita el químico Plinio dos especies, el hysginum que era probablemente la hierba pastel, el indicum o índigo [añil], la orchilla, citado por Teófrasto y cuyo uso no se conoció en la Europa Occidental hasta 1300 que la introdujo Federico Oricellai; los carbonatos y acetatos de cobre, el azul de Alejandría, que era también un ácido cuprido, la cochinilla, y con la cual obtenían los Griegos y árabes preciosos matices de escarlata, y que no fue conocida, sin embargo, por los europeos de occidente hasta la época de Carlos I de España.

El Arte decorativo egipcio cuenta por muchos centenarios de diversos productos colorantes que empleaban, muchos de los cuales conservaban los griegos, y más de 300.000 matices diferentes se dice que pueden distinguirse en los mosaicos romanos. El Arte Árabe ofrece ejemplares que solo pueden imitarse aproximadamente pero de ningún modo igualar en brillo y en fijeza. Pinturas pompeyanas existen donde se conservan prodigiosamente los colores.

Es de notar que de los colores que se utilizaron en la antigüedad, solo han podido llegar hasta nuestros días los referentes a la decoración de las piedras, de cerámica, etc. habiendo perdido los empleados en los vestidos, madera, etc. Los objetos de esta clase más antiguo que se conocen no se remontan a más de diez o doce siglos, pero ya se advierten, sin embargo en ellos notables diferencias con la actualidad.

El descubrimiento de América y las mayores facilidades para la comunicación con las indias orientales dieron a Europa muchas materias colorantes, especialmente de origen vegetal. En el siglo XVI se descubrió el azul cobalto, en el siglo XVIII el azul Prusia, y por último en el siglo XIX los materiales colorantes llamados artificiales, derivados del alquitrán de la hulla que superan en riqueza y brillantes de matices a todos los conocidos anteriormente. En el siglo XX con el adelanto de la ciencia y la técnica se han descubierto nuevos colorantes resistentes al agua y al medio ambiente utilizado en técnicas como el óleo, la acuarela, el guache, y el acrílico descubierto en los finales de la primera mitad del siglo XX y otro materiales plásticos y sintéticos que ayudan a la creación y ejecución de las diferentes obras por parte de los artistas.

Difícil es poder decir los medios empleados por los antiguos para sus pinturas a simple vista sin un análisis científico de la obra. En la antigüedad los términos artes y ciencia se veían como dos términos opuestos en la actualidad se estrechan para vincularse y utilizar la ciencia al servicio del arte. Técnicas como la prueba del alcohol, la aguja hipodérmica, los rayos x, rayos infrarrojos y el micro fluorescencia x permiten descubrir, circunscribir y fotografiar las restauraciones, investigar las técnicas del artista y su época, no solo para analizar los materiales sino captar la característica de su envejecimiento.

En las pinturas góticas de una finura extremada, nunca se encuentran las huellas del pincel; muy al contrario, los retablos presentan siempre una superficie tersa y lisa que parece un esmalte. Esto viene a probar que no empleaban los pintores artista de aquellos siglos el aceite de linaza fresco y fluido, como hoy se emplea, sino que ante era espesado, ya por medio de mezclas resinosas, ya por una cocción análoga a lo que se verifica en el siglo XIX para preparar los aceites para las tintas de imprentas. Los pigmentos de los cuadros de cinco siglos anteriores al actual se ven hoy inalterables y brillantes, debido, al cuidado que tenían en escoger los materiales colorantes puros y los aceites en su grado extremo de pureza, sino también a los barnices con que cubrían los retablos y telas, no es de extrañar que tal cuidado tuviera en elección de los materiales pictóricos cuando preferían a la tela la madera de roble o peral bien escogida y preparada de antemano. Los antiguos casi nunca mezclaban colores heterogéneos por el temor de que se alterasen al contacto uno con otro. Solo por necesidad extrema sé veían obligados a hacer algunas mezclas.

En las antiguas pinturas y entre estas las mejores se notan siempre una diferencia con las modernas, y es que el grueso de color es casi inapreciable, cuando en estos días la pintura llega a formar sobre la tela algunos milímetros de espesor. Esto exigía o una gran habilidad del pintor, que de una vez debían dejar ya las tintas en el estado deseado, o bien una preparación previa del cuadro por medio de un lavado con los colores a la acuarela.

LAS RAZAS EVOLUCIONARIAS DE COLOR

Ésta es la historia de las razas evolucionarias hace casi un millón de años, a través de los tiempos hasta el final del período glacial.

LOS ABORÍGENES

Dentro del ciclo evolucionario, el hombre primitivo apareció por primera vez en la tierra hace un poco menos de un millón de años, y ahí tuvo una experiencia vigorosa. Instintivamente, procuró evadir el peligro de juntarse con las tribus símicas inferiores. Pero no pudo emigrar hacia el este, debido a las áridas elevaciones terrestres del Tíbet, a más de 9.000 metros sobre el nivel del mar; tampoco pudo desplazarse hacia el sur ni el oeste, debido al Mar Mediterráneo que había cobrado dimensiones más amplias que las de hoy día, extendiéndose hacia el este hasta el Océano Índico; y al dirigirse hacia el norte se encontró con el hielo que venía avanzando. Pero aun cuando el hielo les impidió progresar más en su migración hacia el norte, y a pesar de volverse las tribus cada vez más hostiles a medida que se dispersaban, jamás se les ocurrió a los grupos más inteligentes trasladarse al sur para vivir entre sus primos peludos de intelecto inferior que moraban en los árboles.

Muchas de las emociones religiosas primitivas del hombre surgieron de su sensación de impotencia en el medio ambiente confinado de dicha situación geográfica —montañas a la derecha, agua a la izquierda y hielo por delante.

Estos seres evitaban los bosques, a diferencia de sus parientes no humanos que preferían este hábitat. El hombre siempre ha decaído en los bosques; la evolución humana ha hecho progresos únicamente en el descampado y en latitudes más septentrionales. El frío y el hambre propios de los espacios abiertos incitan a la acción, la invención y el ingenio. Mientras estas tribus desarrollaban a los pioneros de la raza humana actual en medio de las penurias y privaciones de estos duros climas septentrionales, sus primos atrasados se deleitaban en los bosques tropicales meridionales de la tierra de su primitivo origen común.

Estos sucesos ocurrieron durante los tiempos del tercer glacial, considerado el primero por los geólogos. Los dos primeros glaciares no fueron extensos en Europa septentrional.

LOS PUEBLOS

Hace 900.000 años, en estos tiempos llegaron a Inglaterra, provenientes de Francia meridional grandes grupos de mestizos inferiores. Tan cruzadas estaban estas tribus con las criaturas simiescas del bosque que casi no llegaban a ser humanas. No tenían ninguna religión, pero hacían trabajos toscos de piedra y contaban con suficiente inteligencia para encender el fuego.

En Europa estas tribus fueron seguidas por un pueblo prolífico y un tanto superior, cuyos descendientes se propagaron al poco tiempo por el continente entero, desde el hielo en el norte hasta los Alpes y el Mediterráneo en el sur. Estas tribus constituyen la llamada raza Heidelberg.

LAS TRIBUS

Además de los pueblos del oeste, persistía a duras penas otro centro de cultura en el este. Este grupo se ubicó en las estribaciones de las tierras altas del noroeste de la India.

Mientras las tribus del norte temían cada vez más al hielo, los que vivían cerca de la tierra de su origen llegaron a ser sobremanera temerosos del agua. Observaban que la península mesopotámica se iba hundiendo paulatinamente en el océano, y a pesar de que ésta emergiera varias veces, las tradiciones de estas razas primitivas giraron en torno a los peligros del mar y al temor de la sumersión periódica. Este temor, sumado a su experiencia con las inundaciones fluviales, explica por qué buscaron las tierras altas como emplazamiento seguro de residencia.

LAS RAZAS NEANDERTALES

Los neandertales fueron excelentes luchadores y viajaron por un vasto territorio. Se propagaron gradualmente, partiendo de las tierras altas en el noroeste de la India, hasta Francia en el oeste, China en el este, e incluso hasta el norte de África. Dominaron el mundo durante casi medio millón de años hasta los tiempos de la emigración de las razas evolutivas de color.

Hace 800.000 años pululaban los animales de caza; deambulaban por Europa muchas especies de ciervos, además de elefantes e hipopótamos. El ganado abundaba; por todas partes andaban los caballos y los lobos. Los neandertales fueron grandes cazadores, y las tribus de Francia adoptaron por primera vez la práctica de ofrecer a los mejores cazadores el privilegio de escoger a sus esposas entre las mujeres.

El reno les fue sumamente útil a estos pueblos neandertales, sirviendo de sustento, abrigo y herramientas, ya que se valían de la cornamenta y los huesos para usos varios. Tenían poca cultura, pero mejoraron el trabajo en piedra considerablemente, tanto que éste casi volvió al nivel de calidad. Volvieron a aparecer piedras grandes atadas a palos que servían de hachas y piquetas.

Hace 750.000 años ya había avanzado bastante hacia el sur la cuarta capa de hielo. Con sus utensilios mejorados los neandertales hacían agujeros en el hielo que cubría los ríos septentrionales, y así podían pescar con arpón los peces que se asomaban a estos respiraderos. Estas tribus constantemente se retiraban ante el hielo que avanzaba y que, en este momento, efectuaba su invasión más amplia de Europa.

En estos tiempos el glaciar siberiano iba llegando a su extremo austral, obligando al hombre primitivo a desplazarse hacia el sur, nuevamente hacia las tierras de su origen. No obstante, tanto se había diferenciado la especie humana que el peligro de ulteriores cruces con sus parientes simios retrógrados había disminuido considerablemente.

Hace 700.000 años empezó a retirarse el cuarto glaciar, el más grande de todos en Europa; hombres y animales volvían al norte. El clima era fresco y húmedo, y el hombre primitivo volvió a medrar en Europa y Asia occidental. Gradualmente se propagaron los bosques hacia el norte, sobre la tierra que tan recientemente había estado cubierta con el glaciar.

La fauna mamífera sufrió pocos cambios a causa del gran glaciar. Estos animales perduraron en esa estrecha franja de tierra que yacía entre el hielo y los Alpes; al retroceder el glaciar, volvieron a propagarse por toda Europa. Por el puente terrestre siciliano llegaron de África elefantes de colmillo recto, rinocerontes de hocico ancho, hienas y leones africanos; y estos nuevos animales prácticamente exterminaron a los tigres de dientes de sable y a los hipopótamos.

Hace 650.000 años se presenció la continuación del clima templado. Hacia mediados del período interglacial, había llegado a ser tan cálido que el hielo y la nieve de los Alpes casi llegaron a derretirse.

Hace 600.000 años el hielo había alcanzado su extremo septentrional de retroceso y, tras una pausa de unos miles de años, comenzó a dirigirse nuevamente hacia el sur por quinta vez. Pero el clima sufrió muy pocas modificaciones durante cincuenta mil años. En Europa, los hombres y los animales cambiaron muy poco. Se aminoró la aridez leve del período anterior y los glaciares alpinos descendieron a gran distancia por los valles de los ríos.

Hace 550.000 años el glaciar nuevamente en pleno avance empujó a hombres y animales hacia el sur. Pero, en esta ocasión el hombre disponía de mucho espacio dentro de la ancha franja de tierra que se extendía hacia el nordeste hasta el interior de Asia y que yacía entre la capa de hielo y el por entonces grandemente expandido Mar Negro, extensión del Mediterráneo.

Durante los tiempos de los glaciares cuarto y quinto se presenció la difusión ulterior de la tosca cultura de las razas neandertales. Pero hicieron tan pocos progresos que, en verdad, parecía que el intento de producir un tipo nuevo y modificado de vida inteligente estuviera a punto de fracasar. Durante casi un cuarto de millón de años estos pueblos primitivos continuaron cazando y peleando, mejorando esporádicamente en algunos campos, pero, en general, degenerando constantemente en comparación con sus antepasados superiores.

Durante esta edad de las tinieblas espirituales la cultura de la humanidad supersticiosa decayó hasta niveles ínfimos. En realidad los neandertales no tuvieron ninguna religión más allá de una superstición oprobiosa. Les causaban espanto las nubes, y aun más las brumas y nieblas. Se desarrolló, de forma gradual, una religión primitiva basada en el miedo a las fuerzas naturales; decayó, a la par, la adoración de los animales, a medida que el mejoramiento de las herramientas y la abundancia de animales de caza permitieron que esta gente se angustiara menos por el sustento. La recompensa sexual por las proezas de caza tendía a mejorar notablemente las técnicas de los cazadores. Esta nueva religión del miedo fue causa de intentos por aplacar las fuerzas invisibles que desencadenan los elementos naturales y culminó después en la realización de sacrificios humanos para apaciguar estas fuerzas desconocidas e invisibles. Esta horripilante práctica del sacrificio humano se ha venido perpetuando entre los pueblos más atrasados hasta el mismo siglo veinte.

A estos primeros neandertales no se les puede fácilmente cualificar de adoradores del sol. Más bien vivían con el temor de la oscuridad; les aterraba el anochecer. Mientras la luna resplandeciera, lograban salir adelante; pero en cuanto ésta se oscurecía, les asaltaba el pánico y sacrificaban a sus mejores especimenes masculinos y femeninos para conseguir que la luna volviese a brillar. Supieron muy pronto que el sol volvía con regularidad, pero conjeturaban que la luna volvía sólo si sacrificaban a otros de la tribu. A medida que avanzaba la raza, el objeto y el propósito del sacrificio cambiaron progresivamente, pero el sacrificio humano, como parte del ceremonial religioso, perduró por mucho tiempo.

EL ORIGEN DE LAS RAZAS DE COLOR

Hace 500.000 años las tribus de las tierras altas del noroeste de la India se involucraron en otra gran lucha racial. Durante más de cien años se libró esta guerra sin tregua y cuando la prolongada lucha llegó a su fin, sólo quedaban alrededor de cien familias.

LAS SEIS RAZAS

Las seis razas evolutivas de color van apareciendo una por una; el hombre rojo es el primero en evolucionar, y durante edades vaga por el mundo, antes de que aparezcan por primera vez las razas sucesivas de color.

1. El hombre rojo. Estos pueblos fueron especimenes extraordinarios de la raza humana. Constituyeron un grupo sumamente inteligente y fueron los primeros en desarrollar una civilización y gobierno tribal. Siempre fueron monógamos; incluso sus descendientes mestizos rara vez practicaban la poligamia. Más adelante tuvieron dificultades graves y prolongadas con sus hermanos amarillos en Asia. Los favoreció el hecho de haber inventado tempranamente el arco y la flecha; sin embargo, desafortunadamente habían heredado gran parte de la tendencia de sus antepasados a pelear entre sí, lo cual les debilitó de tal forma que las tribus amarillas pudieron expulsarlos del continente asiático.

Hace alrededor de 85,000 mil años los sobrevivientes comparativamente puros de la raza roja se trasladaron en su totalidad a Norteamérica. Poco tiempo después de eso, el istmo de tierra de Bering se hundió, y así quedaron aislados. Jamás volvió ningún hombre rojo al Asia. Al efectuar el hombre rojo la travesía hacia América, trajo consigo muchas de las enseñanzas y tradiciones de su origen primordial. Pero poco tiempo después de llegar a las Américas, el hombre rojo comenzó a perder de vista estas enseñanzas y hubo una gran decadencia de la cultura intelectual y espiritual. Al muy poco tiempo, esta gente comenzó a pelear entre sí nuevamente con tanta violencia que pareció que estas guerras tribales acabarían con la extinción veloz del resto de esta raza roja relativamente pura.

Después de cruzar a América desde China, el hombre rojo del norte no volvió a entrar en contacto con otras influencias del mundo (con excepción del esquimal) hasta ser descubierto más tarde por el hombre blanco. El hombre rojo no podía dominar al hombre blanco, y tampoco quiso servirle de buen grado. En tales circunstancias, si las dos razas no se mezclan, una u otra perece.

2. El hombre anaranjado. El rasgo destacado de esta raza fue su impulso particular en construir, en construir lo que fuera, incluso en amontonar vastas pilas de piedras sólo por ver cuál tribu podía construir la pila más alta.

La raza anaranjada fue la primera en bajar por la costa hacia el África a medida que el Mediterráneo se retiraba hacia el oeste. Pero no llegaron a arraigarse favorablemente en África y fueron finalmente exterminados por la raza verde que llegó más tarde.

La última gran lucha entre los hombres anaranjados y los verdes ocurrió en la región del valle del Nilo bajo, en Egipto. Esta prolongada batalla se libró durante casi cien años y al finalizar, muy pocos de la raza anaranjada quedaban vivos. Los restos arruinados de esta gente fueron absorbidos por los hombres verdes y por los índigos que aparecieron más tarde. Pero, en cuanto a raza, el hombre anaranjado cesó de existir hace alrededor de cien mil años.

3. El hombre amarillo. Las tribus amarillas primitivas fueron las primeras en abandonar la caza, establecer comunidades asentadas y desarrollar una vida hogareña basada en la agricultura. Como desarrollaron un espíritu fraternal, las distintas tribus aprendieron a convivir en paz relativa. Así pudieron expulsar a la raza roja con la cual se enfrentaron a medida que ésta iba expandiéndose en Asia.

La supervivencia de cantidades comparativamente mayores de la raza amarilla se debe a la paz que reinaba entre sus tribus.

4. El hombre verde. La raza verde fue de los grupos menos capaces del hombre primitivo y fueron considerablemente debilitados por extensas migraciones hacia distintos rumbos.

La raza verde se fraccionó en tres grupos principales: Las tribus del norte fueron subyugadas, esclavizadas y absorbidas por las razas amarilla y azul. El grupo oriental se amalgamó con los pueblos de la India de aquellos tiempos, y aún se encuentran algunos de sus rasgos entre ellos. El grupo meridional penetró en África y allí aniquilaron a sus primos anaranjados casi equivalentemente inferiores.

En muchos aspectos ambos grupos estaban igualmente dotados para esta lucha, puesto que ambos llevaban características del orden gigante, y medían muchos de sus jefes de dos metros cuarenta a dos metros setenta. Estas cepas gigantescas del hombre verde se encontraban en gran parte tan sólo en esta nación meridional o egipcia.

Los sobrevivientes de los hombres verdes victoriosos fueron absorbidos posteriormente por la raza índiga.

5. El hombre azul. Los hombres azules fueron un gran pueblo. No tardaron en inventar la lanza y posteriormente sentaron los fundamentos de muchas de las artes de la civilización moderna. El hombre azul tenía la capacidad cerebral del hombre rojo, combinada con el alma y sentimientos del hombre amarillo.

Dios bajo el nombre de «Jefe Supremo». Éste fue el adelanto más grande del hombre azul. Las investigaciones y exploraciones europeas de la vieja edad de la piedra suponen, en gran parte a la exhumación de herramientas, huesos y artesanías de estos hombres azules antiguos, pues perduraron en Europa hasta los tiempos recientes. Las llamadas razas blancas son los descendientes de estos hombres azules, modificados primero por un leve cruzamiento con la raza amarilla y la roja, y más adelante, considerablemente mejoradas al asimilar la mayor parte de la raza violeta.

6. La raza índiga. Tal como los hombres rojos eran los más avanzados entre los pueblos, los hombres negros fueron los menos progresistas. Fueron los últimos en emigrar de sus tierras altas natales. Se trasladaron a África, apoderándose del continente, y desde entonces han permanecido allí, salvo cuando, a través de las edades, fueron llevados a la fuerza como esclavos. A pesar de su atraso, estos pueblos índigos ocupan ante los poderes celestiales el mismo nivel de importancia que cualquier otra raza terrestre.

Existen muchos motivos buenos y suficientes que explican el plan de evolución de las razas de color en los mundos del espacio.

LA DISPERSIÓN DE LAS RAZAS DE COLOR

Las primeras razas de color fueron sometidas a una prueba extraordinaria, debido a los rigores y penalidades del período glacial en el cual se originaron (tercer glacial). Tan extendido estaba este glaciar en Asia que durante miles de años cortó la migración hacia Asia oriental. Tampoco les fue posible llegar a África hasta más tarde, cuando retrocedió el Mar Mediterráneo y sobrevino la elevación de Arabia.

Así pues, durante casi 100,000 años estas gentes se propagaron por las estribaciones entremezclándose hasta cierto punto, a pesar de la antipatía particular y a la vez natural que se manifestó, desde un principio, entre las distintas razas.

La India hospedó a la población más cosmopolita que jamás se haya encontrado sobre la faz de la tierra. Pero fue lamentable que esta mezcla llegara a comprender tal proporción de las razas verde, anaranjada e índiga. Estos pueblos secundarios hallaron más fácil y agradable la existencia en las tierras meridionales y muchos emigraron posteriormente al África. Los pueblos primarios, las razas superiores, evitaron la zona tropical; el hombre rojo se dirigió hacia el nordeste hasta Asia, seguido de cerca por el hombre amarillo, en tanto que la raza azul se desplazó a Europa hacia el noroeste.

El hombre rojo pronto comenzó a emigrar hacia el nordeste, pisándole los talones al hielo en retroceso, sorteando las tierras altas de la India y ocupando todo el nordeste de Asia. Fueron seguidos muy de cerca por las tribus amarillas, quienes, con el tiempo, llegaron a desplazarlos de Asia empujándolos a Norteamérica.

Las razas anaranjadas y azul, nunca llegaron a fraternizar plenamente con el hombre rojo y al poco tiempo se trasladaron hacia el sur hasta México y América Central, donde se juntaron más adelante con un grupo pequeño mezclado de amarillos y rojos. Todos estos pueblos cruzaron entre sí y fundaron una raza nueva y amalgamada que era mucho menos belicosa que los hombres rojos de sangre pura. En 5,000 años esta raza amalgamada se subdividió en tres grupos, estableciendo así las respectivas civilizaciones de México, Centroamérica y Sudamérica.

La raza amarilla sigue ocupando las regiones centrales de Asia oriental. Aunque el hombre amarillo tuvo de cuando en cuando sus guerras raciales, no se embarcó en guerras de exterminio tan incesantes e implacables como las que libraban los hombres rojos, verdes y anaranjados. Estas tres razas prácticamente se aniquilaron a sí mismas antes de ser arrasadas casi por completo por sus enemigos de las otras razas.

Durante el siguiente período interglacial esta nueva raza neandertal se expandió desde Inglaterra hasta la India. El resto de la cepa azul que había quedado en la antigua península pérsica se amalgamó más adelante con ciertas otras, principalmente la amarilla; y la mezcla resultante, que posteriormente fue algo mejorada por el influjo de la raza violeta, ha perdurado como las tribus nómadas morenas de los árabes modernos.

Las razas superiores buscaron los climas septentrionales o templados, en tanto que las razas anaranjada, verde e índiga tendieron a dirigirse hacia el África por el puente terrestre recién aparecido que separaba el Mediterráneo, en pleno retroceso hacia el oeste, del Océano Índico.

El hombre índigo fue el último de las gentes en emigrar del centro de origen racial. Más o menos en la época en que el hombre verde exterminaba a la raza anaranjada en Egipto debilitándose considerablemente en el proceso, comenzó el gran éxodo negro hacia el sur por Palestina, a lo largo de la costa; más adelante, cuando estos pueblos índigos de gran fuerza física invadieron a Egipto, exterminaron al hombre verde a pura fuerza de números.

Estas razas índigas absorbieron a los descendientes restantes del hombre anaranjado y a gran parte de la cepa del hombre verde; por ende, ciertas tribus índigas se mejoraron considerablemente por medio de esta amalgamación racial.

Así pues, parece que Egipto, en un principio, fue dominado por el hombre anaranjado y luego por el verde, seguido por el hombre índigo (negro), y aún más adelante, por una mezcla de hombres índigo, azul y verde modificado. Los hombres azules de Europa y las razas mestizas de Arabia habían expulsado a la raza índiga afuera de Egipto, a un territorio mucho más austral en el continente africano.

Al acercarse a su fin las migraciones, las razas verde y anaranjada ya no existen, el hombre rojo ocupa Norteamérica, el hombre amarillo, Asia oriental, el hombre azul, Europa, y la raza índiga ha ido a dar a África. La India alberga una mezcla de las cepas secundarias; y el hombre moreno, una mezcla de la raza roja y la amarilla, ocupa las islas frente a la costa asiática. Una raza amalgamada de potencial un tanto superior ocupa las tierras altas de Sudamérica.

Hace un poco más de 80,000 años, poco después de llegar el hombre rojo al noroeste de Norteamérica, la congelación de la superficie de los mares del norte y el avance de las capas locales de hielo en Groelandia obligaron a estos descendientes esquimales de los aborígenes a buscar una tierra mejor, un nuevo lugar de residencia; lo lograron, cruzando a salvo los estrechos angostos que separaban en este momento Groelandia de las masas terrestres del nordeste de Norteamérica. Alcanzaron el continente alrededor de dos mil cien años después de llegar el hombre rojo a Alaska. Posteriormente, una parte de la descendencia mestiza del hombre azul se desplazó hacia el oeste y se amalgamó con los esquimales más recientes y esta unión resultó ligeramente beneficiosa para las tribus esquimales.

ESQUEMA DE LA DISPERCION DEL COLOR DE LAS RAZAS

Año

Color

Lugar

Características

500,000

80,000

Rojo

Noroeste de India

Norteamérica

Grupo inteligente. Civilización y gobierno tribal. Monógama. Inventaron el arco y la flecha.

Emigran por el estrecho de Bering.

500,000

5,000

Amarillo

Asia

América Central

Abandonan la caza. Comunidades asentadas. Vida hogareña. Viven de la agricultura.

Emigran hacia México.

300,000

Azul

Europa

Inventan la lanza. Establecen las artes de la civilización moderna. Se desplazan y asientan en Europa. La raza blanca son los descendientes de la raza azul.

100,000

Naranja

Costa Africana

Gustan de construir. Apilan piedras.

100,000

Verde

1. Egipto

2. Oriental: India

3. Meridional:

África

1. Personas altas de 2.40 a 2.70 mts. Absorbidas por la raza indiga.

2. Oriental: India

3. Exterminados por los naranjas

80,000

Indiga o Negra

África Central

 

10,000

Violeta

Árabes

Tribus nómadas morenas. Árabes modernos.


ESTUDIOSOS DEL COLOR

 

clip_image091

A partir de que el ser humano descubrió los colores y comenzó a usarlos como vehículo de comunicación, su lenguaje quedaría inscrito en códigos y normas de variado entendimiento: del símbolo tradicional a la explicación física. Se trata de un mundo fenomenológico alimentado incesantemente por teorías interpretativas hasta formar lo que pudiera identificarse como la cultura del color en todos sus territorios, matices y aplicaciones.

No es de extrañar que el tema del color haya suscitado el interés polémico de los grandes filósofos y pensadores de todos los tiempos, y que haya sido estudiado, analizado y definido por científicos, físicos, filósofos y artistas. Cada uno en su campo y en estrecho contacto con el fenómeno del color, llegaron a diversas conclusiones, coincidentes en algunos aspectos o bien que resultaron enriquecedoras para posteriores estudios.

clip_image002

(970 A.C.) El gran Rey Salomón también conocía el secreto de los colores. Probablemente el culto de Ahura Mazda celebrado en Persia se transmitió al pueblo de Israel entre los esenios, comunidad que existió desde el año 150 A.C. al 70 D.C. y a la que se supone pertenecía el Jesús histórico.

clip_image004

Anaxágoras de Clazomene (500 – 428 AC) quien estableció las primeras nociones al reconocer que los colores se reflejan unos en otros, y que la vista, al ser del mismo color que la noche, es sinónimo de oscuridad; en tanto que la luz es el origen natural de todo reflejo. Sin embargo, advertía que los cuerpos negros, por carecer de luz, tienen que ser auxiliados por “colores brillantes” y “puros”, los cuales guardan estrecha relación con las membranas de los ojos en calidad de materias “sutiles” y “brillantes”. También compartía la creencia más arraigada y defendida por los sabios de la antigua Grecia, la llamada Teoría de la emanación. Esta aseguraba que los ojos emanaban llamas de fuego que se extendían hasta tocar los objetos, los cuales como por arte de magia se hacían visibles.

clip_image006

Democrito de Abdera (460 – 370 AC) fue el primero en concebir la luz y el color desde una nueva perspectiva, ya que reconocía cierto vínculo entre la “impresión de claridad” y la “impresión de color”, llegando a la conclusión de que la emisión de imágenes funcionaba de los objetos hacia los ojos y no al revés. De esta se desprende la idea base de muchas teorías de la visión del color.

clip_image008

Platón (427 – 347 AC) buscaba la analogía de los “colores simples” con las “formas geométricas simples”, decía que los colores eran producto de la dilatación o contracción del rayo de luz que el ojo envía hacia los objetos, aunque no continúa con esta idea ya que aseguraba que sólo Dios posee la sabiduría para saber cómo y mediante qué mezclas se logran lo colores.

clip_image010

El filósofo Aristóteles (384 - 322 AC) definió que todos los colores se conforman con la mezcla de cuatro colores y además otorgó un papel fundamental a la incidencia de luz y la sombra sobre los mismos. Estos los denominó como básicos y eran los de tierra, el fuego, el agua y cielo.

Aristóteles, fue quien definió la naturaleza de los colores básicos como “aquellos que los pintores no pueden fabricar”. Por intuición, tomó una escala de siete colores, del blanco al negro, debido a su parecido con los siete sonidos de la escala musical y con las siete vocales griegas, además los colores intermedios eran producto de la combinación maestra del blanco con el negro, más bien de la claridad con la oscuridad.

Aristóteles fue el único que se atrevió a cuestionar la Teoría de la emanación, ya que la teoría no podía explicar por qué si el fuego de los ojos otorga la visión, nadie es capaz de ver en medio de la más completa oscuridad.

Aristóteles es quien llegaría a la conclusión de que la luz viaja en algo similar a las ondas, tesis vigente veinte siglos después.

clip_image012

Teofrasto (372 a.C.-?, 288) resumió el conocimiento griego y definió las teorías sostenidas por los peripatéticos. En su reflexión Sobre las sensaciones, anticipó la llamada genéricamente Teoría del color al definir cuatro colores simples ( blanco, negro, verde y rojo) y los otros que según Teofrasto implicaban mezcla eran los que más adelante se conocerán como complementarios, iniciando así el carácter polémico y controversial que este tema ha tenido a través del tiempo.

clip_image014

Herón de Alejandría (20 – 62 DC), quien observó que todo rayo de luz dirigido en ángulo, de un espejo hacia otro, se refleja directamente, lo que sentaría las bases del principio teórico de que “el ángulo de incidencia y el de reflexión son siempre iguales”.

clip_image016

Theophrastus Bombastus von Hohenheim (c.1493-1541), médico y químico alemán nacido en Einsiedeln (hoy Suiza), conocía ya la influencia de los colores sobre la salud; muchos de sus remedios se basaban en la creencia de que “lo similar cura lo similar” según lo expresa en su Teoría de las Signaturas.

clip_image018

Willebrord Snell Van Royen (1580 – 1626), en 1621, el holandés Willebrord Snell explicó el fenómeno: “Si un rayo sale de un medio transparente y penetra en otro distinto, éste suele dividirse en la superficie”. Esto aclararía el hecho de que la luz viaja en línea recta por el aire, de este hallazgo nacería un nuevo término para dar nombre a estos cambios: refracción.

clip_image020

Siglos después, Leonardo Da Vinci (1452-1519) quien también consideraba al color como propio de la materia, avanzó aún más definiendo la siguiente escala de colores básicos: primero el blanco como principal ya que permite recibir a todos los demás colores, después seguía el amarillo para la tierra, verde para el agua, azul para el cielo, rojo para el fuego y negro para la oscuridad, ya que es el color que nos priva de todos los otros. Con la mezcla de estos colores obtenía todos los demás, aunque también observó que el verde también surgía de una mezcla.

clip_image022

René Descartes (1596–1650), quien aportaría en 1637 su investigación de observación referente a que las gotas de lluvia eran el vehículo refractario de la luz y la causa de que en el horizonte aparezcan los colores del arco iris,

clip_image023

Erasmus Bartholin (1625-1698). Descubre el fenómeno de la «doble refracción» del Espato de Islandia (es una variedad de calcita transparente y romboédrica). Erasmus Bartholin siendo profesor de medicina (1657-98) en la universidad de Copenhague, observó que las imágenes vistas a través del espato islandés se doblaban y que, cuando el cristal se giraba, una imagen seguía siendo inmóvil mientras que la otra rotaba con el cristal.

La luz que pasaba a través de la calcita se dividía en dos rayos, él llamó a la imagen inmóvil el “rayo ordinario” y la imagen móvil el “rayo extraordinario”. Aunque

Bartholin no podía explicar la doble refracción, su descubrimiento fue una seria contradicción a las teorías ópticas de Isaac Newton.

clip_image025

Robert Boyle (1627–1691), en 1664, formulo una teoría en base a sus Experimentos y consideraciones sobre la enseñanza de los colores concluyendo que con tres colores, y no cuatro, se podían imitar las tonalidades de la naturaleza: rojo, azul y amarillo. Sin embargo esta tríada no fue aceptada sino hasta fines del siglo XVII.

clip_image027

Cristian Huygens (1629-1695). En 1678 desarrolla la teoría ondulatoria de la luz en la cual explica las características de reflexión y refracción en su célebre «Tratado de la luz» 1690. La propuesta de Huygens que describe en este trabajo, cayó en el olvido, aplastada por la imagen y prestigio de Newton.

clip_image029

Finalmente fue Isaac Newton (1642-1519) quien estableció un principio hasta hoy aceptado: “La luz es color”.

En 1665 Newton descubrió que la luz del sol al pasar a través de un prisma, se dividía en varios colores conformando un espectro. Lo que Newton consiguió fue la descomposición de la luz en los colores del espectro. Estos colores son básicamente el Azul violáceo, Azul celeste, Verde, Amarillo, Rojo anaranjado y Rojo púrpura. Este fenómeno lo podemos contemplar con mucha frecuencia, cuando la luz se refracta en el borde de un cristal o de un plástico. También cuando llueve y hace sol, las gotas de agua de la lluvia realizan la misma operación que el prisma de Newton y descomponen la luz produciendo los colores del arco iris.

Así es como observa que la luz natural está formada por luces de seis colores, cuando incide sobre un elemento absorbe algunos de esos colores y refleja otros. Con esta observación dio lugar al siguiente principio: todos los cuerpos opacos al ser iluminados reflejan todos o parte de los componentes de la luz que reciben.

Por lo tanto cuando vemos una superficie roja, realmente estamos viendo una superficie de un material que contiene un pigmento el cual absorbe todas las ondas electromagnéticas que contiene la luz blanca con excepción de la roja, la cual al ser reflejada, es captada por el ojo humano y decodificada por el cerebro como el color denominado rojo.

En 1666 logró explicar que la luz solar es una luz blanca que a través de un prisma se descompone en siete bandas de vivos colores. A la vez demostró cómo haciendo pasar estos colores por un segundo prisma, estos se reunían para formar un rayo de luz blanca. Es así como Newton bautizó los siete colores del arco iris como primarios.

clip_image031

Thomas Young (1773 - 1829) En 1807, presentó la teoría de la visión del color conocida como de Young-Helmholtz y en 1811 presenta su descubrimiento sobre el defecto visual del astigmatismo. Revive la teoría ondulatoria de la luz de Huygens y con experimentaciones demuestra los fenómenos de dispersión y refracción. Young, en 1820, a través de un experimento usando la difracción logró determinar la longitud de onda de los componentes del espectro luminoso. Con el objeto de explicar la doble refracción descubierta anteriormente por Bartholin, llega a la conclusión de la luz debería ser una onda transversal. Young, con una experiencia de emitir rayos ultravioletas sobre papel cubierto con cloruro de plata logró también explicar la interferencia de la luz dentro de la teoría ondulatoria. Con ello, fue el primero en demostrar la hipótesis del reflejo de la luz lanzada sobre medios densos.

Concibe la luz como un estado vibratorio del éter, aplicando su nuevo concepto de la interferencia inmediatamente a los anillos coloreados de Newton; estos se obtienen, como es bien sabido, al poner en contacto una placa de cristal con una lente de poca curvatura. Las variaciones de espesor en la capa de aire interceptada entre la lente y la placa engendran las diferencias de fase de las ondas luminosas. Como cada color posee su longitud de onda característica, ésta puede ser determinada merced a los anillos newtonianos.

clip_image033

Así como le debemos a Newton la definición física del color, también le debemos a Johann Wolfgang von Göethe (1749-1832) (quien dedicó más de veinte años a estudiar los misterios del color), las modificaciones fisiológicas y psicológicas que el ser humano sufre ante la exposición a los diferentes colores.

Para Göethe era muy importante comprender la reacción humana a los colores, y su investigación fue la piedra angular de la actual psicológica del color. Desarrolló un triángulo con tres colores primarios rojo, amarillo y azul. Consideró que este triángulo como un diagrama de la mente humana y ligó a cada color con ciertas emociones.

Göethe publica en 1810 su obra más vasta: Esbozo de una teoría de los colores. En esta narra la historia cuando trata de reproducir el experimento del prisma newtoniano, sin obtener los mismos resultados. Defraudado llegó a la conclusión de que “la óptica falla cuando se trata de la experiencia del color en la vida cotidiana”.

Göethe empezaría por reconocer que la primera teoría de los colores era la del filósofo griego Teofrasto, seguida por la de Robert Boyle, y la tercera era indiscutiblemente la suya. Desde el fundamento goethiano de que la luz se manifiesta en el sentido de la vista a través del color, éste posee una naturaleza que es gobernada por las leyes de la visión. O sea: el color es para la vista un fenómeno natural básico. A partir de tales conceptos, Göethe define tres tipos de colores: los fisiológicos, físicos y químicos. Los primeros son aquellos que forman parte de la vista, como resultado de la acción y reacción de la misma. Los colores químicos son aquellos pigmentos que pueden sobrevivir durante siglos y se encuentran adheridos a un cuerpo, como son los barnices; y los colores físicos, que existen en los objetos incoloros, como son los espejos, vidrios, prismas, cristales, o bien, en una mancha de aceite.

Göethe reafirmaba los apuntes aristotélicos subrayando que para que el color se produzca se requiere que coexista la luz y la sombra. Insiste mucho en la identidad de los cuatro colores motrices (amarillo, azul, verde y rojo) y al describirlos ocupó un contraste denominado polaridad, a los cuales los encerraría en dos términos, uno positivo y otro negativo. La polaridad de los colores fue el punto de partida para que Göethe atribuyera valores morales a los colores, cuestión que provocó el rechazo de los hombres de su época.

Göethe aseguraba que, al entrar en contacto con un color determinado, éste se sincronizaría de inmediato con el espíritu humano, produciendo un efecto decidido e importante en el estado de ánimo: “Hay colores que atraen por su gracia y otros que se rechazan con enfado”.

En su obra "El tratado de los colores" (2 partes, 1791 y 1792), publicada en 1810, luchó para que las personas comprendieran los aspectos metafísicos de los colores, resumió su trabajo en un aforismo: “La luz gobierna lo Físico y el Espíritu lo Ético”; en contraposición al concepto de la naturaleza puramente física del color que era propuesta y defendida por Newton.

clip_image035

Philipp Otto Runge (1777-1810), fue uno de los que advirtió el principio de anulación de los colores complementarios: “Si mezclamos rojo con verde, producto de amarillo con azul, veremos que el rojo limita, ensucia y anula el alegre brillo del verde hasta convertirlo en gris”.

clip_image037

Charles Darwin (1809–1882). Para Darwin, el ojo evolucionó de un simple nervio óptico a un complicado instrumento de visión. Éste estaba convencido de que la luz y los colores que ella permite ver son una fuente de información sobre el medio ambiente, por lo que los animales y las plantas tienen que entender su lenguaje y significaciones para lograr sobrevivir: las frutas verdes indican que no es momento de comerlas; las bayas negras son rechazadas instintivamente por los seres humanos debido a su toxicidad.

clip_image039

(Bunsen)

A mediados del siglo XIX, Robert Bunsen (31 de marzo de 1811 - 16 de agosto de 1899) y Gustav Kirchhoff (12 de marzo de 1824 - 17 de octubre de 1887) en Alemania,  tras  los primeros experimentos  de análisis del espectro, decidieron que para identificar  una sustancia podía utilizarse el análisis del color. Este gran descubrimiento  significó un enorme progreso para la humanidad (comparable al invento de la rueda).

clip_image041

(Kirchhoff)

clip_image043

Johann Jacob Balmer (1825-1898), matemático y físico en Basilea (Suiza), desarrolló en 1885 una fórmula  basada en el espectro de colores del hidrógeno. Esta fórmula, que lleva su nombre, ayuda a los físicos a descifrar el significado de las vibraciones de los colores.

Edwin D. Babbitt (1828 – 1905), científico, físico, místico y artista, publicó  en 1878  en Nueva York su libro concerniente a la aplicación  de las vibraciones de los colores en la medicina: "Principio de la luz y de los colores"; cuando publicó en 1896 la versión actualizada de su libro se hizo famoso como impulsor del color en el marketing. Desarrolló el “termolume”, una cabina con luces de colores donde la persona se sentaba para recibir tratamiento y también diseñó el disco de cromo, con forma similar a un embudo, que podía focalizar la luz y al que podían ponérsele filtros de colores.

clip_image045

Denman Waldo Ross (1853-1935)

Obras escritas por Ross: En 1919 La paleta del pintor (The painter’s palette); es la teoría de la relación de tonalidades, como instrumentos de expresión.

clip_image047

clip_image049

Si continuamos explorando el estudio del color nos encontramos con el Profesor Albert Henry Münsell (1858–1918) quien desarrolló un sistema, mediante el cual ubica en forma precisa a los colores en un espacio tridimensional.

A principios del siglo XX, Münsell ideó un sistema de clasificación decimal partiendo de los cinco colores principales del espectro: Rojo, Amarillo, Verde, Azul y Púrpura (morado), a los que añadió otros cinco intermedios que nombró mediante la composición con los nombres adyacentes: amarillo-rojo, verde-amarillo, azul-verde, morado-azul y rojo-morado (distribuidos en el círculo cromático).

Además de la propiedad del color, Münsell añadió otros dos atributos: luminosidad y cromaticidad ("Luma" y "Chroma").  El primero indica lo que hemos denominado brillo, que depende de la cantidad de luz reflejada por el color.  El segundo señala la intensidad del color, lo que generalmente conocemos como saturación o limpieza ("Cleanliness") del color.

El modelo de color basado en color luminosidad y saturación se conoce como modelo HLS por su acrónimo inglés ("Hue", "Lightness" and "Saturation"), HSV ("Hue", "Saturation" and "Value") y HSB ("Hue, Saturation, and Brightness").

clip_image051

Friedrich Wilhelm Ostwald (1853-1932). Realiza un Sistema de graduación cromática en 1917, que comprende 24 colores ordenados en una circunferencia, a intervalos regulares, cada uno en consonancia con una determinada longitud de onda. Cada color opuesto diametralmente es su complementario. En la actualidad se emplea el Sistema Ostwald o también denominado ITC.

clip_image053

clip_image055

W = 0, 0, 0

C = 0, 0, 9

M = 0, 9, 0

B = 0, 9, 9

Y = 9, 0, 0

Alfred Hickethier había presentado como espacio del color el cubo (1952), y había publicado un Atlas de los Colores con secciones sistemáticas del cubo en forma de tablas de color. Donde demuestra las posibilidades de mezcla que existen para tintas transparentes Amarillo, Rojo (Rojo-magenta) y Azul (Azul-cyan) por la Ley de Mezcla Sustractiva. El orden de los colores de Hickethier fue un factor importante en el camino para buscar una solución para la sistematización óptima de los colores. Porque en el cubo los Colores Elementales cromáticos no están situados en un mismo plano horizontal como es el caso de la esfera y el doble cono. En el cubo los Colores Elementales Amarillo, Rojo-magenta y Azul-cyan están ubicados en un plano donde el punto medio es un Gris más claro que el de los Colores Elementales Azul-violeta, Rojo-naranja y Verde. Donde el punto medio es un Gris mas oscuro. Se trata entonces de dos diferentes puntos en el eje acromático del espacio del color. El cubo de Hickethier es un paso mas para la ordenación óptima de la multiplicidad de los colores. El orden de los colores de Hickethier (Farbenordnung Hickethier) fue publicado en 1952. En 1963 establece la combinación del color por medio de los números. Y en 1974 saca el atlas del color con 1000 ejemplos.

clip_image057

Rudolph Steiner (1865-1925), filósofo social, científico, educador, líder religioso y ocultista nacido en Austria, escribió la introducción y los comentarios de las obras de Goethe publicadas en 1880 y nuevamente en 1890 por Kurschner. Steiner dio un paso adelante con respecto a Goethe, intentando entender el color a través de las emociones.

La filosofía de Steiner veía al hombre como un ser de luz, pensaba que el alma vive en el color, entre la luz y la oscuridad; opinaba que la vida irradia color, y que a partir de la enfermedad  ha de surgir una nueva conciencia que restablece su equilibrio en la salud y la curación.

Steiner dividía los colores en dos categorías: colores con lustre (rojo, azul y amarillo) y colores con imagen (verde, blanco, negro y melocotón), los primeros tienen actividad y los segundos tienen forma.

clip_image059

Wassily Kandinsky (1866–1944) En su obra “De lo espiritual en el arte”, recuerda que desde los tres años había quedado impresionado con los colores, pero en sentido curioso, ya que había olvidado la forma de los objetos que los soportaban: recordaba “algo rojo”, pero no qué cosa era. Capacidad que fue perdiendo con los años, pero sin pretenderlo, descubría así uno de los fundamentos teóricos de la visión del color, esto es, que la mente humana ha sido entrenada para vincular los colores con formas específicas, o sea, al ver un objeto, el inconsciente evoca el color que le corresponde. Sin embargo, el fenómeno va más allá. El color incluso puede ser “visto” con la mente sin que actúe un estímulo de luz, ya que como demuestran los estudios psicofísicos, éste puede ser representado por un impulso de la memoria o simplemente, por la presión sostenida del globo ocular.

clip_image061

Dr. Dinshah P. Ghadiali (1873-1966).. Este investigador, médico, químico, físico y metafísico, precisa que mediante los colores cura enfermedades como la tuberculosis, la esclerosis  en placas, el cáncer, la sífilis, la diabetes, las cataratas, etc. En su obra de tres tomos publicada en 1933 "Spectro Chrome Metry  Encyclopedia", indica los tratamientos de trescientas dieciséis enfermedades por combinaciones de luces de colores. Según él, el organismo humano se comporta como un prisma viviente que disociando la luz en sus componentes fundamentales y extrae de ellos las energías necesarias para su equilibrio; su terapia consiste en aplicar sobre todo el cuerpo -o sólo sobre la zona afectada- la luz coloreada de una lámpara, para eliminar así los desequilibrios.

clip_image063

Paul Klee (1879-1940). La aportación de Klee al arte moderno fue doble: en un plano artístico y otro científico. "Interpretó a su manera la teoría de la luz y del color, e hizo su propia poesía pictórica. Y al mismo tiempo, realizó experiencias empíricas para ampliar la gama de interacción entre los colores, por ejemplo, los contrastes complementarios o los contrastes entre colores cálidos y fríos". En suma, Klee, el artista, hizo un trabajo intuitivo y emocional sobre el color, pero su bagaje metodológico le ayudó también a conducir una búsqueda teórica revolucionaria.

clip_image065

Niels Bohr (1885 – 1962), científico danés y ganador del premio Nobel de 1922, reveló la arquitectura del átomo y el origen de la luz con su espectro curativo de colores.

clip_image067

clip_image069

Johannes Itten (1888 – 1967). Fue profesor en la Escuela Bauhaus. En el año 1961 publico su libro "Kunst der Farbe" (El Arte del Color). En este libro fue presentada una selección de pensamientos de la Teoría de los Colores que fueron aceptados en su época. Se orientaba en las ideas sobre el color de Newton, Goethe, Runge y Hoelzel.

El Círculo del Color de Itten

El orden natural de todos los Colores Cromáticos puros es el orden lineal por las longitudes de ondas en el espectro. Los tres colores que Itten llama "Colores Elementales” son Amarillo, Rojo y Azul que forman en su círculo un triángulo.

Los tres Colores Secundarios de Itten son: Naranja, Verde y Violeta que complementan en su esquema el triángulo por un Hexágono.

El Espacio del Color de Itten

Como Espacio del Color, Itten se había decidido por la Esfera de Runge (1810). Esta Esfera a Itten le dio la sensación de ser la forma consecuente para visualizar el orden de la multitud de los colores. Y le pareció ser la forma consecuente de la lógica bidimensional llevada a la lógica tridimensional.

clip_image071

Maurice Merleau-Ponty (1908-1961), Desde la época de La estructura del comportamiento y la Fenomenología de la percepción, Merleau-Ponty quería demostrar que la percepción no es el resultado casual de las sensaciones, en particular la psicología del comportamiento. Para él la percepción tiene una dimensión activa. Merleau-Ponty logra valiosas conclusiones apelando no sólo a la fenomenología (o estudio lógico de las cosas tal cual aparecen) sino también con el gran aporte de la Teoría de la Gestalt y los descubrimientos referidos a las funciones psíquicas realizados hasta su época.

Esa apertura primordial que significa la percepción activa forma la base de su tesis de la importancia primordial de la percepción. Dos de sus obras son: Fenomenología de la percepción, y, El mundo de la percepción.

clip_image073

Richard Sewell Hunter (1909-1991). En 1940 establece el color del espacio, LAB color space (lightness, rad and green, yellow and blue). 1942 Hunter crea la banda usando el termino delta “E” para dar las diferencias del color, empleando la siguiente formula: ⌂E=(⌂L + ⌂a + ⌂b)1/2. En 1948 perfecciona el LAB.

clip_image075clip_image077

clip_image079

Arthur Pope (1880 -1974), construyo un sólido del color en 1924, Su sistema esta centrado en base a grises que son axiales, divididos en 9 gradaciones que se encuentran entre el blanco y el negro. El sólido puede ser ampliado modificado a una serie de triángulos los cuales varían de tamaño y forma. El proyecto bidimensional presentado varia al tridimensional resultando en un circulo el cual esta dividido en 20 segmentos, uno para cada significado del color: amarillo, verde amarillento, verde, verde azulado, azul, azul púrpura, púrpura, púrpura rojizo, rojo, naranja rojizo, naranja y amarillo naranja.

Así mismo el termino HUE, saturación (el cual él llama “puro”), y brillantez son cambiados e interpretados por Pope como significados de la percepción.

Obras escritas por Arthur Pope: En 1922 La relación de tonos en pintura (Tone relations in painting). En 1929-1931. Los modos de expresarse al pintar (The painter’s modes of expresión). En 1937. Un estudio de la enseñanza de las artes visuales (A study of the teaching of the visual arts).

clip_image081

Mathew Luckiesh (14 setiembre 1883 – 02 noviembre 1967) fue fisico. Realizo investigaciones sobre la luz y la visión. Fue conocido como el "Padre de la ciencia de la visión.

Luckiesh desarrollo varias teorías sobre el color y su efecto fisiológico en las personas. Durante la primera guerra mundial estudió el camuflaje Luckiesh produjo 11 patentes de EE.UU., 28 libros y alrededor de 860 artículos científicos y técnicos, publicados entre 1911 y 1960.

Libros:

1915 Color y sus aplicaciones, D. Van Nostrand Co., Nueva York

1925 El lenguaje del color, Dodd, Mead and Co.

1938 Color y Colores

1944 La luz, la visión y de ver: una presentación simplificada de sus relaciones y su importancia en la eficiencia y el bienestar humano D. Van Nostrand Company, Inc. Van Nostrand Company, Inc.

clip_image083

Rudolf Arnheim (15 Julio 1904 – 09 junio 2007, a los 102 años) fue un psicólogo y filósofo nacido en Berlín, Alemania. Influido por la psicología de la gestalt. Realizo importantes contribuciones para la comprensión del arte visual y otros fenómenos estéticos. Ha publicado libros sobre la psicología del arte, percepción de imágenes y el estudio de la forma. Uno de sus argumentos más originales, presentado en el libro "visual thinking" es que el hombre moderno está permanentemente acosado por el mundo del lenguaje. Arnheim, plantea que existen otras formas de aprehender el mundo basadas, por ejemplo, en la visión. Para Arnheim, existen ciertas cualidades y sentimientos que captamos en una obra de arte que no pueden ser expresadas en palabras. Esto se debe a que el lenguaje no provee un medio de contacto directo con la realidad. El lenguaje solamente sirve para nombrar lo que ya ha sido escuchado, visto o pensado. En este sentido el medio del lenguaje puede paralizar la creación intuitiva y los sentimientos.

clip_image085

David L. MacAdam (1910 – 1998), En los años el Dr. MacAdam probó la sensibilidad del ojo con las diferentes luces cromáticas. MacAdam encontró que el limite entre un color y otro se podía describir con elipses en el diagrama de la cromaticidad. Un problema con el sistema del color CIE (1931) era que no daba una manera directa de estimar diferencias del color. Podría ser deseable si una distancia en el diagrama cromático correspondiese al grado de la diferencia entre dos colores. De acuerdo con el trabajo de MacAdam, el espacio de color CIE Luv fue desarrollado en 1960 y es el que es substituido más adelante por el espacio de color CIE Lab.

clip_image087

clip_image089

Dr. Clare W. Grave (1914 – 1986). Nació en New Richmond, Indiana.

La comparación de las descripciones del Dr. Graves y la terminología de colores.

Spiral Dynamics” permite no solo ver el mundo que nos rodea de manera diferente sino también diseñar procesos de cambio en los sistemas de actividad humana orientados a que el grupo de personas involucrado de un siguiente paso lógico en la dirección que le permita sintonizarse mejor con las condiciones de vida de su entorno.

clip_image091

clip_image093

clip_image095

Harald Kueppers (1928 ).

Esquema básico de la Teoría de los Colores de Kueppers

Donde explica que hay 8 Colores Elementales. Los esquemas de orden del color Hexágono de los diferentes Tipos Cromáticos y la Recta de los diferentes Tipos Acromáticos. Este esquema explica las leyes de la visión como también las diferentes Leyes de Mezcla.

Sol del Color o Brújula de los Colores de Kueppers

12 rayos de colores con pasos de valorización tonal.

El Super-Sol del Color de Kueppers

12 rayos de colores con pasos de valorización tonal y agrisamientos, haciendo 247 matices diferentes, y una presentación de la multitud tridimensional de los colores en dos dimensiones

clip_image097

clip_image099

clip_image101

Max Lüscher: (09 septiembre 1923) Nació en Basilea, Suiza. Es psicoterapeuta. Es conocido por la invención de la prueba de Luscher de color una herramienta para medir el estado psicofísico de la persona basada en su color de las preferencias.

El test psicométrico de Lüscher fue ideado para evaluar el estado psicológico de una persona, su habilidad para soportar el estrés y para comunicarse.

En el año 1947, a la edad de 23 años, M.Lüscher presentó su diagnóstico de los colores en el Congreso mundial de psicología de Laussanne, el primero tras la Segunda guerra mundial. Por ello, su test cromático fue internacionalmente conocido, y su teoría fue publicada en las actas del congreso “Le diagnostic du Caractère” ( Presse Universitaire, Paris 1949), lo que le permitió enseñarla durante 1949 y 1950, desde el Departamento de psicología de la Sorbona y en el Ministerio de Trabajo de Francia, Paris.

Max Luscher, en su libro "The Luscher Color Test" indica como puede descubrirse una tendencia  en el comportamiento, por la forma en que una persona agrupa ocho colores específicos para formar una serie de secuencias.

Libros escritos por Luscher:

"El Luscher Color Test", que revela notables Prueba tu personalidad a través del color, 1972.

Color - the mother tongue of the unconscious” 1973

“The 4-Color Person” 1979.

Colors of Love” :ponerse en contacto con su romántico Auto, 1996.

Sven Hesselgren, nació en suecia. Arquitecto de profesión. En 1953 publico el Atlas de color, en donde son especificados 507 colores standard y ordenados según el HUE, acordes a la luminosidad y saturación de los mismos.

clip_image103

Don Edward Beck (1929)

Es autor del libro Spyral Dynamics: Mastering Values, Leadership & Change, escrito en conjunto con Christopher Cowan en 1996.

Como señala Beck: “La espiral no es simétrica sino muy compleja y no evidencia tantos tipos definidos como mezclas muy diversas. Se trata más bien de mosaicos, redes y combinaciones”

Beck y Cowan usan nombres y colores diferentes para referirse a los diferentes memes u olas de existencia. Y aunque el uso de los colores suele poner al lector en guardia, Beck y Cowan que trabajan muchas veces en zonas de tensión o conflicto racial, han considerado que resulta útil alejar de la mente el color de la piel y centrarse, por el contrario, en el color del meme.

Como dice Beck: “El foco de atención no se centrará tanto en tipos de personas, como en tipos en las personas”. Concretamente, ya no se trataría tanto de “negro versus blanco” como de azul versus púrpura o de naranja versus verde, por ejemplo, con la ventaja de que si bien el color de la piel no puede cambiar, el nivel de conciencia si que puede hacerlo.

Maurice Déribère

Libros escritos por Deribere:

El color en las actividades humanas, Madrid: Editorial Tecnos S.A. 1964.

El Color, México: Editorial Diana S.A. 1964.

¿Sabías que los franceses, fueron los primeros en cambiar el color de las pizarras de los colegios de negro a verde oscuro?. Descubrieron, en base a un estudio, que el negro producía apatía y desánimo, con el consecuente fracaso escolar.(cita del libro "El Color en las Actividades Humanas. Editorial Tecnos s.a.)

Terminología oficial Francesa, sobre el color.

La terminología se basa en las magnitudes energéticas que pueden ser evaluadas en función de la energía transportada por la luz, sin hacer intervenir las propiedades selectivas de un receptor; las magnitudes sensoriales, apreciadas por el ojo, dependen de numerosos factores fisiológicos y psicológicos; las magnitudes fotométricas, o colorimétricas, son aquellas que pueden determinarse en condiciones convenientemente precisas por medio de un "ojo medio" convencional. (texto redactado por el Comité Restreint des Couleurs de lÁFNOR.) (cita del libro "El Color en las Actividades Humanas. de Maurice Déribéré. editorial Tecnos s.a.)

clip_image105

Christopher Cowan

El énfasis de Cowan es convertir la Dinámica Espiral en algo práctico y susceptible de ser aplicado a una variedad amplia de grupos que buscan resultados finales de alta calidad y de los factores humanos complejos, a menudo pasados por alto.

La Dinámica Espiral considera que el desarrollo humano se produce a través de nueve estadíos generales a los que denomina memes.

Beck y Cowan usan nombres y colores diferentes para referirse a los diferentes memes u olas de existencia. Y aunque el uso de los colores suele poner al lector en guardia, Beck y Cowan que trabajan muchas veces en zonas de tensión o conflicto racial, han considerado que resulta útil alejar de la mente el color de la piel y centrarse, por el contrario, en el color del meme.

clip_image107

Eva Heller estudió sociología y psicología.

“Psicología del Color”. Conocer cómo utilizar el color y el efecto que este produce en las personas, como es el caso de los diseñadores web. La esencia del libro es la explicación de los sentimientos que provocan los distintos colores y la combinación de los mismos, en él puedes encontrar información de lo más variada relacionada con los colores: desde consejos para vestir y maquillarse correctamente, hasta un breve repaso de la moda a lo largo de la historia, pasando por explicaciones sobre qué sustancias se han utilizado para conseguir los tintes y pinturas de cada color o los colores asociados a cada signo del zodiaco. La autora arremete contra la obsoleta teoría de los colores de Goethe, a la vez que desmiente muchas "leyendas", como que los esquimales distinguen decenas de blancos cuando lo que distinguen son tipos de nieve, o que los cirujanos visten de verde para calmar a los enfermos cuando la razón es que la sangre se ve marrón sobre el verde y así impacta menos.

Avenir Le Heart: escribió : Color harmony spectrum, Van Nostrans Company, Ind, 1945, California – E.E.U.U.

Héctor Melli, en 1940, se define como radiestesista cromólogo, edita la obra "Secret des Couleurs" en la que establece su diagnóstico por radiestesia y asocia los colores, las piedras preciosas, los perfumes y los signos astrológicos.

Dr. Bhattacharyya, ex Director del Instituto Oriental, indica que el prisma es el medio más eficaz para diagnosticar con los colores. Para él, el color prominente en la cara es el color ofensor que ha causado la enfermedad y debe ser contrarrestado con el uso del color complementario.

clip_image109

El Dr. Jacob Liberman, destacado optometrista estadounidense, desde 1974 practica cromoterapia y fototerapia; ha escrito el libro "Light: Medicine of the Future". Sostiene que “La luz es la medicina del futuro, que impulsará a la humanidad a la era de una nueva iluminación”. Al contrario de la opinión vertida por Alice Bailey, lamenta que la electricidad haya apartado a las personas de los ritmos naturales de luz y oscuridad, los que pueden ser compensados con el uso de la cromoterapia y la fototerapia.